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domingo, 14 de marzo de 2010

Coldplay

En cuestión de eventos masivos, me considero una especie de agorafóbico: tiendo a rechazar la idea de asistir a donde sé de antemano que habrá mucha gente. Eso incluye, por supuesto, los conciertos, aunque afortunadamente he tenido la oportunidad de ir a algunos, gracias a diversos motivos, muy pocos por iniciativa inicial propia.

Hace tiempo, cuando pensaba qué concierto no me perdería o sería de los primeros en anotarme, vino a la mente Coldplay. Lamentablemente, en años anteriores sólo iban a la ciudad de México y acaso Guadalajara, pero no a Monterrey... hasta este año, en el que decidieron cerrar su gira 'Viva la Vida' allí.

El anuncio me pescó estando en España, así que no podía comprar en ese momento el boleto. Regresando se me olvidó hacerlo, hasta que casi faltaba un mes y me metí a buscarlo a la página de Internet de la distribuidora. El resultado era un asiento que no pude ubicar y mejor no lo compré. Así, me estaba resignando sin mucha culpa a perderme esta ocasión.

Pero mi sorpresa fue que alguien me compartió un correo en el que solicitaban voluntarios para volantear (no es redundancia, aunque lo parezca cacofónicamente, je je) sobre la filial de Oxfam en México y después permitirían entrar gratis al concierto.

Por supuesto que me anoté (despues vi que fui el segundo de la lista) y hasta le pasé la voz a un amigo, que a su vez le comunicó a otros dos. De esta manera ya tenía mi pase asegurado para la gran ocasión.

Nos habían citado muy temprano antes del evento y afortunadamente la hora se recorrió. Después de llegar y encontrar a la persona indicada, nos dieron las instrucciones y un brazalete gris, que permitia el acceso a cualquier parte del estadio universitario (también conocido como "el Volcán"), donde fue el evento, excepto backstage.

Nuestra labor fue repartir postales de una de las campañas de esta asociación humanitaria y promotora de la justicia social, de la cual Coldplay es su embajador mundial y la apoya mucho, así como anotar correos electrónicos a los interesados en recibir más informaciones sobre ella.

Terminando el quehacer, lo siguiente fue buscar el mejor lugar; tras algunas deliberaciones el elegido fue la cancha central, lo más adelante posible. Claro que esto se dificultó porque los que llevaban más tiempo allí no nos dejaron pasar más allá, incluso hubo férreos defensores de su posición.

Pese a las dificultades, lo importante era verlos de cerca, con el ambiente característico de un evento como esos, es decir, estar rodeado de gente, sin casi poder moverte e incluso recibir cerveza por los aires.

En cualquier lugar, lo inevitable es la cantidad de celulares y cámaras digitales que tratan de captar todos los momentos y por tanto nublan la visión al querer posicionarse lo más libremente posible de su objetivo para que no haya estorbos en la grabación. Esto parece una plaga moderna de nuestra era tecnologizada.

Claro, confieso que yo también fui uno de ellos en algunos momentos, para tratar de preservar cápsulas o instantáneas con sonido y movimiento (finalmente también es una manera de poder ver bien las cosas al poder elevar la visión sobre las cabezas y los aparatos digitales de los demas), pero acaso habrá que hacer algo para mitigar esta molestia (algunos aventaban lo que les quedaba de cerveza, lo cual no tiene que ver con el baño al que hacía referencia al inicio, que fue más de relajo).

A prácticamente todos los que conozco que asistieron les encantó el concierto. Ciertamente la banda tocó muy bien, hizo buen espectáculo, sobre todo su vocalista, Chris Martin, y los recursos visuales estuvieron estupendos, incluso fuegos artificiales al final y una inmensa cantidad de mariposas de colores en papel de china en una de las últimas canciones.

Martin pronuncio varias palabras en español (al menos en algunos casos lo intentó muy bien), la banda utilizó un escenario alterno en medio de la cancha y aprovechó los escenarios de costado), así que hubo mucho movimiento.

A mí también me gustó mucho, pero siento que faltó algo. ¿Será que mi canción favorita apenas y fue cantada?, ¿o que no fue tocada una de las canciones que me encanta de su nuevo disco (o el que promocionan con esta gira, porque hace poco supe que había una especie de segunda parte del mismo, llamada "Prospekts March")?

¿O a lo mejor esperaba mas ruido? Porque con este concierto pude verificar que si bien Coldplay es rock, hay razones para que algunos le consideren "soft", aunque eso signifique muchas veces "pop-rock", lo cual rechazo de manera rotunda. Pero afortunamente para todo hay gustos, y esta es mi banda favorita, por su música y canciones (distingo porque en algunos casos pueden no siempre gustarme ambas en su totalidad).

Aun así, estoy agradecido y contento por esta experiencia, porque además de lo vivido, me quedaron dos recuerdos tangibles: una sencilla camiseta de Oxfam México, con la que hicimos nuestra labor, y un disco de canciones en vivo de esta gira, probablemente grabado al inicio de la misma, porque el sonido y hasta lo que Martin dice en ocasiones es muy similar a su presentación en Monterrey.

domingo, 4 de octubre de 2009

Green Day

Terminaron mis tres meses de prácticas en el área de Televisión de la agencia EFE. Fue una estupenda oportunidad de conocer buena parte de la cobertura habitual española y de eventos especiales. Uno de ellos fue con el que prácticamente terminé este tiempo, que fue asistir al concierto de Green Day.

Confieso que no conocía mucho al grupo, pese a que digamos que es una marca famosa. Incluso, la referencia que me venía a la mente al escuchar este nombre era una frase de una canción de Calle 13 ("No importa si te gusta Green Day, no importa si te gusta Coldplay..."). Pero me puse a conocer un poco de su historia y últimas canciones antes de acudir al Palacio de Deportes madrileño.

El evento inició temprano para lo que esperaría de un grupo de punk-rock, al que con esta presentación se le cuestionó esa categoría, pues el espectáculo tenía todos los tintes de una presentación pop cualquiera, con luces, imágenes, fuego y estallidos. Finalmente, es espectáculo, aunque se traten de colar mensajes subversivos o críticos al sistema imperante o la guerra.

Billie Joe se encargó de divertir a los asistentes, colándose hacia una parte de las gradas para tocar rodeado de ellos, disparándoles con una pistola de agua, invitando a algunos fans a subir al escenario, ya fuera a cantar parte de una canción, ayudarle a mojar al público y lanzarse un clavado entre la gente.

Estuve casi todo el tiempo, aunque el camarógrafo que iba conmigo y yo salimos antes para evitar complicaciones con el equipo (cámara y trípode, como le dicen acá, o tripié, en México) y la gente a la salida. El lugar estuvo bueno, porque era justo donde estaba el equipo de producción, al centro y en lo que sería la cancha del recinto.

Dos días después de esto me tocó iniciar actividades en otra sección muy distinta, Internacional, en el área llamada '400 millones', que se encarga de las noticias de interés para América Latina desde España.

Mi primer evento cubierto en esta etapa fue una feria de productos de Argentina en la capital española, un pabellón instalado en plena Plaza Mayor, donde incluso se puso un obelisco a escala pero idéntico al que está en Buenos Aires.

Ahora me toca escribir de lleno, porque en televisión si acaso lo hacía eran textos breves, y editar notas nacionales que veamos que pueden interesar a los lectores de nuestro continente y lengua, como si fuéramos corresponsales de todos ellos en Madrid.

Pero la diferencia sustancial será el perfil de los eventos, pues en tv podía cubrir una conferencia de Evo Morales o la visita de Hugo Chávez a una céntrica librería madrileña, pero acá serán eventos y entrevistas de mucho menor perfil, más lo que consiga por mi cuenta.

Esto último supone un reto interesante de búsqueda y esfuerzo que me permita desarrollar mi carrera, en el sentido de ejercitar la capacidad periodística de encontrar la noticia, aun sin necesidad de alguna actividad formal donde ésta se pueda hallar más fácilmente.

Y además podría ayudar a obtener temas para continuar escribiendo para revistas de mi país desde acá, con las cuales mis colaboraciones han aumentado últimamente, a menos de tres meses de regresar y a 11 meses de estar acá.